Tras la marcha precipitada de Ford del WRC, Malcolm Wilson necesitaba recabar a toda prisa la financiación necesaria para seguir sacando a flote su estructura mundialista, el mejor escaparate posible para los intereses de su empresa, M-Sport. El inglés ha conseguido el presupuesto requerido en apenas un mes. Enseguida ha encontrado el maná. En el desierto, por supuesto...
El preparador con sede en Cumbria acaba de confirmar que el gobierno de Catar será a partir de ahora el principal baluarte de su equipo. Gracias al apoyo económico del emirato, la formación capitaneada por Wilson seguirá presente el próximo año en el primer escalón del Mundial bajo la denominación Qatar M-Sport World Rally Team. Dentro de esa estructura competirán tres Ford Fiesta RS WRC.
Uno de ellos se encargará de pilotarlo Nasser Al-Attiyah. El catarí, con una amplia experiencia a sus espaldas al volante del Ford Fiesta S2000, y ahora también de la versión RRC, con la que se impuso hace unas semanas en Chipre, tomará la salida el próximo año en siete de los trece rallyes del calendario mundialista al volante de la versión WRC del modelo del óvalo, con la que debutará en Suecia, a su regreso del Dakar.
Mientras, las otras dos butacas del equipo siguen buscando dueño, aunque Mads Østberg tiene prácticamente asegurada una de ellas. Para la vacante suenan como candidatos no sólo Petter Solberg, sino también Thierry Neuville, que podría salir de la órbita de Citroën para marcharse al lado de Al-Attiyah, quien le ha ayudado en varias ocasiones esta temporada.
El acuerdo entre Catar y M-Sport no deja de tener su miga. El emirato se postuló el pasado verano como el gran respaldo económico del equipo Citroën. En cambio, esa aureola ha recaído finalmente en Abu Dhabi, patrocinador del equipo del óvalo hasta 2011 y nuevo pilar financiero de la formación francesa. Todas estas operaciones representan, por encima de todo, una nueva realidad: el protagonismo creciente de los petrodólares de Oriente Medio en el Mundial de Rallyes.