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Por fin ha terminado la espera. Una vez completado un duro invierno que, aunque se le ha hecho largo, le ha servido para prepararse física y mentalmente más a fondo que nunca, Suárez va a volver a enfundarse el mono y el casco para disputar en los próximos días el Rallye de Portugal, su primer compromiso en esta segunda temporada mundialista que está a punto de iniciar.
Después de cuatro meses sin correr, el joven piloto praviano tenía ya muchas ganas de que acabase la pretemporada, de volver a plantarse en la salida de un tramo cronometrado y escuchar la voz de su copiloto Cándido Carrera cantándole la cuenta atrás antes de salir a por todas. Pero, desgraciadamente, no va a ser posible. Los planes se han alterado a última hora, y problemas de espalda han obligado al navegante gallego, que cumplió treinta y dos años el pasado sábado, a ausentarse en este primer rallye de la temporada.
No obstante, aunque esta vez no vaya a tener a su lado al vigués, Suárez también va a ir muy bien acompañado en Portugal. Alberto Chamorro, una de las más jóvenes figuras del copilotaje español, debutará en el Mundial al lado del piloto asturiano, coetáneo suyo, a bordo de su Ford Fiesta R2 de la WRC Academy, que estrena decoración. Savia nueva con acento español en los tramos del Algarve...
"Se echa de menos a Cándido (Carrera). Son ya tres años juntos y noto como si me faltara algo. Pero Alberto (Chamorro) también está haciendo un gran trabajo, es un chico de mi edad, muy profesional, y estoy seguro de que lo vamos a hacer muy bien juntos", ha señalado 'Cohete' a 'Scratch'.
Objetivo: la meta
Suárez, que el año pasado tuvo que abandonar en su debut mundialista en Portugal, ha experimentado un importante crecimiento durante su primera temporada en el certamen, y, ahora, sabe que en Portugal su prioridad "debe ser, ante todo, terminar, y entre los cinco primeros, a ser posible". "Sé que debo centrarme en completar todos los tramos sin cometer errores para seguir aprendiendo. Tengo que hacer mi rallye, sin involucrarme en luchas directas, pues aquí hay gente con más experiencia que yo, y mi objetivo principal ha de ser estar en la meta al final de la prueba para sumar puntos", ha declarado a 'Scratch'.
Confiemos en que los problemas de resistencia de las transmisiones y los cárteres que afectaron el año pasado a la mayoría de los pilotos de la Academia, entre ellos a Suárez y a Lemes -que, aunque se encontraba inscrito, se ha visto obligado a anular su participación al no contar con el presupuesto necesario- no se repitan esta vez, y que el cronómetro sea el único intermediario en este primer examen para los alumnos de la segunda promoción de la Academia.
Mañana -miércoles- por la mañana, Suárez, que estuvo entrenando sobre tierra a finales de la pasada semana en Galicia con el Citroën C2 con el que empezó a correr hace tres años, se subirá de nuevo a su Ford Fiesta R2 -con el que tuvo una breve toma de contacto en las jornadas de convivencia que se organizaron hace tres semanas en la sede de M-Sport, el nuevo promotor- para completar el test conjunto que efectuarán los pilotos de la Academia. Rivales del año pasado, como Fisher o Reeves, y otros recién llegados como Tidemand y compañía, ya esperan al joven piloto español. Comienza el curso. Suerte...