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Días frenéticos para Sébastien Ogier. El piloto francés estuvo presente el pasado fin de semana en Austria para la fiesta invernal de Volkswagen, donde presentó ante el público alemán el Polo R WRC 1.0, con el que realizó una exhibición sobre nieve, la superficie sobre la que había completado más de mil kilómetros de tests en Noruega la semana posterior al Rallye de Suecia.
Y, una vez concluida la velada, partió rumbo a España junto al resto del equipo, concretamente a Almería, donde iniciaron el pasado lunes un intenso programa de tests de una semana de duración, el primero sobre tierra -Ogier había probado en esa superficie con el modelo primigenio del Polo a finales de la pasada temporada en Francia- de todos los que están previstos en el programa de desarrollo de la máquina alemana.
El chico de Gap ha podido rodar en su superficie favorita con el Polo WRC 1.0 durante tres jornadas. Hoy -martes- y mañana -miércoles- llegan los días más esperados por la afición española... Carlos Sainz -que fue el encargado de estrenar la primera versión del Polo, construida sobre la base de un Skoda Fabia S2000, que presentó Volkswagen en unos tests celebrados sobre asfalto en Alemania el pasado mes de Noviembre-, se pondrá de nuevo a los mandos del coche bávaro, esta vez el modelo definitivo, para volver a derrapar sobre tierra con un WRC del Mundial siete años después...
Por su parte, Dieter Depping, el piloto probador de la marca, cogerá el volante del Polo el fin de semana para clausurar este primer programa de pruebas del coche en tierra, que, sin duda, será de gran ayuda al equipo para saber el camino que deben seguir.