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Con el final de la temporada cada vez más cerca, pilotos como Dani Sordo, Petter Solberg, o el que nos ocupa ahora mismo, Jari-Matti Latvala, se encuentran en una situación similar a la que ha afrontado Loeb tanto este verano como el anterior: inmersos en plena resolución de su futuro deportivo, con la obligación de tomar una decisión que, para bien o para mal, hipotecará su carrera profesional para los próximos años, experimentando ese desasosiego tan difícil de digerir que provoca la incertidumbre ante un porvenir cercano aún por conocer.
Según explicó ayer (jueves) él mismo en la rueda de prensa previa al Rallye de Francia, Latvala tiene ahora mismo sobre la mesa dos ofertas para la próxima temporada: una para renovar con Ford y otra para fichar por Volkswagen (una baza en la que lleva trabajando desde hace meses a través de su mánager, Timo Jouhki, y que todavía no se ha terminado de confirmar, puesto que la marca alemana tenía previsto presentar al que será su segundo piloto a partir de 2013 en el Rallye de Alemania, a finales de agosto, y, en cambio, aún no se ha pronunciado al respecto).
Una cuestión de plazos
El finlandés cumple contrato a final de año con la marca del óvalo, la estructura en la que se ha criado como piloto con Malcolm Wilson como protector. El valor sentimental que le mantiene ligado a la firma del óvalo, y, en especial, al empresario inglés, es fuerte, como él mismo ha reconocido en más de un ocasión -"M-Sport es como una familia para mí", ha llegado a decir-.
Pero la permanencia del equipo británico en el Mundial de Rallyes está asegurada sólo hasta finales de 2013, mientras que Volkswagen ha planteado un proyecto a cinco años vista. Luego hete aquí la raíz del dilema que debe resolver el chico de Tuuri...
"No es fácil tomar una decisión. He trabajado con Ford durante muchos años y me encantaría verles ganando el campeonato; he vivido años muy felices en este equipo", declaró ayer Latvala ante la Prensa. "Pero el compromiso de Ford con los rallyes es hasta finales de 2013, mientras que Volkswagen tiene un compromiso más amplio. Marcharme de Ford sería duro, pero debo considerar las oportunidades que tengo", puntualizó el finlandés, repitiendo, por tanto, el discurso que expresó ya en verano, en una entrevista concedida a la revista alemana 'Motorsport-aktuell', en la que reconoció que la posible retirada de Ford del Mundial a medio plazo es el principal motivo por el que "no puedo prometer que en 2013 vaya a sentarme en un Fiesta", afirmó.
Sobre la fecha en que anunciará su decisión, Latvala no acertó a dar una veredicto concreto: "De momento no he formulado una respuesta. Por ahora no me han puesto una fecha límite; los dos equipos se han mostrado flexibles", dijo. "Creo que no tomaré una decisión antes de Cerdeña. Lo comunicaré... después de España, quizás...", aventuró Jari-Matti, un piloto que, a la hora de poner los pesos sobre la balanza, y bien aconsejado por su mánager, Timo Jouhki, muy probablemente acabe decidiendo cambiar de aires, siempre y cuando la oferta de los alemanes siga en pie, claro.