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La pasada semana Citroën anunció todos los detalles de su programa deportivo en el Mundial de Rallyes 2013, salvo uno: la identidad del piloto que formará equipo el próximo con Mikko Hirvonen y con Sébastien Loeb, en aquellas pruebas en las que decida participar el francés.
El nombre de Thierry Neuville, por el que apostaron con fuerza algunos medios, ha desaparecido de la lista. La marca ha decidido mantener al joven belga en la estructura júnior del equipo, para que pueda seguir evolucionando y adquiriendo experiencia a los mandos de un DS3 WRC sin verse expuesto a la presión por tener que sumar puntos en la clasificación de constructores.
Con la joven promesa flamenca ya descartada, a día de hoy los pilotos mejor posicionados para ingresar en las filas de la formación francesa de cara a 2013 son dos: Dani Sordo y Petter Solberg.
Así lo ha confirmado recientemente a un diario galo el responsale deportivo de Citroën, Yves Matton: "Ya hemos hablado con Sordo. Él es una de nuestras opciones, al igual que Petter Solberg", manifestó el belga.
El piloto noruego, que estuvo disputando el Mundial desde 2008 hasta 2011 con diferentes monturas (Xsara WRC, C4 WRC y DS3 WRC) privadas de la marca del doble chevrón, ya estuvo negociando con Citroën a finales de 2010 para correr al año siguiente con un tercer vehículo oficial -de hecho, participó en el último Monte-Carlo que puntuó para el IRC al volante de un Peugeot 207 S2000 oficial-, y también en la recta final de la pasada temporada, con el fin de ocupar el puesto que acabó ocupando Hirvonen.
Finalmente, las negociaciones quedaron en agua de borrajas, Solberg continuó como piloto-cliente de Citroën y sus relaciones con la marca se disolvieron a finales del pasado año. Pero, ahora, después de una temporada de luces y sombras en su regreso a un equipo oficial como Ford, Petter (quien, a punto de cumplir los 38 años, aún no ha hablado nada acerca de su retirada) pretende, otra vez, hacerse un hueco en el equipo rojo.
Según ha podido saber 'Scratch', las negociaciones entre la marca francesa y Sordo se encuentran ya muy avanzadas. Pero ya se sabe que los contratos, hasta que no se firman, no se pueden dar por cerrados. Lo que está claro es que, ahora mismo, su amigo Solberg, siempre ducho en el arte de la retórica y la persuasión, es el único que podría interponerse en el camino de regreso de Dani a Citroën.