Los ingenieros y mecánicos de M-Sport llevaban trabajando a destajo desde finales del pasado año en los talleres de Dovenby Hall con un claro objetivo: que el Ford Fiesta R5 estuviese terminado y listo para competir en primavera con la clara intención de convertirlo en el primer vehículo de esa nueva categoría que hiciera su aparición en el Mundial.
Una vez iniciado el programa de desarrollo a finales de enero con Matthew Wilson como piloto, el preparador británico había previsto que el coche recibiese la ficha de homologación el 1 de abril e hiciese su debut dos semanas después, en el Rallye de Portugal, con el vigente Campeón de la Academia, Elfyn Evans, al volante.
Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos que ha realizado M-Sport para intentar acortar los tiempos, finalmente les va a ser imposible estrenar su nueva creación en la fecha que habían planteado...
Los documentos necesarios para llevar adelante el proceso de homologación no han llegado a la FIA dentro del plazo necesario para que el coche se hubiese homologado el 1 de abril, tal como pretendía el equipo. Así que, por mucho empeño que haya puesto el preparador, la nueva configuración del Fiesta no podrá recibir la ficha de homologación, finalmente, hasta el próximo 1 de julio, en pleno parón estival de la caravana del Mundial.
Eso significa que el debut del Ford Fiesta R5 en el WRC se deberá posponer, como pronto, a la octava cita del calendario, el Rallye de Finlandia, a primeros del mes de agosto; casualmente, las mismas fechas aproximadas que baraja Peugeot para estrenar su tan esperado 208 R5. Como dice el refrán: el hombre propone, y dios dispone...